Busco en todos los rincones y en todas las puertas que encuentro… veo todo lo que se y conozco, veo a mis padres, mi familia, mis hermanos, mis amigos, mis colegas, la gente que me rodea… Veo dolor y veo muerte, veo alegría y veo vida… Pero eso no es… Busco un poco más al final del pasillo, entro en la última puerta y me encuentro conmigo mismo, veo en los cuadros de las paredes todo lo que fui, miro al espejo y veo lo que soy y veo un mapa en el que veo todo lo que quiero ser, y todo parece estar en orden, el lugar está algo desordenado pero en general esta todo donde debe estar, pero noto algo que no había visto desde el principio, hay una puerta en la esquina del fondo, es una puerta de madera y metal negro con algunos detalles dorados, tiene una cadena con un placa de metal con la inscripción “Luz y Obscuridad”… Quito la cadena y al tocar la puerta el tiempo se detiene por un segundo… es el miedo… miedo por lo que puede ser… cruzo la puerta y entro en una habitación redonda y obscura llena de estatuas de figuras femeninas iluminadas directamente, como si se tratara de una galería... recorro la galería observando las estatuas y al ver sus rostros me doy cuenta que todas me son familiares… se trata de todas aquellas mujeres que han ido y venido, que han estado y que se han llevado algo de mi dejando algo a cambio… todas ellas… esa niña flaquita de la antigua época que me desconcentraba y quien fue la primera en batearme… ella, quien por algún tiempo se volvió un objetivo poco probable, de quien tuve que desistir para que uno de mis hermanos encontrara en ella a la mujer de su vida… ella, con sus ojos verdes y su sonrisa de sirena, que atrapó mi imaginación para pasar a ser solo una musa y nada más… ella, con un nombre tan misterioso como ella misma, que me dejo dar un cálido vistazo a su alma por un breve instante para después volverse fría conmigo prefiriendo a uno de mis hermanos, quien jamás se fijaría en ella, por sobre mí, que siempre ansié su compañía… esa jovencita, menor que yo, que me devolvió un poco de la sonrisa que la guerra me quito, sin poder pagarle del mismo modo… y hay más estatuas... y de pronto, en el centro de la habitación, aparece una luz más brillante sobre dos hermosas estatuas con figuras femeninas que se dan la espalda mutuamente… son un ángel y un demonio… y al verlas más de cerca identifico sus rostros... ella, mi ángel, mi luz, mi estrella, mi esperanza, mi luna que ilumina la noche, ella por quien soy mejor tan solo por estar a su lado, son sus ojos, su boca, su sonrisa, su voz, ella cuyo aura despide alegría, ella cuya alma es pura, ella que al igual que yo transmite felicidad y sonrisas a los suyos, ella la primera, ella la última, ella la ideal, ella a quien me arrebataron para llevarla lejos, al otro lado del país, ella quien volvió por mí, ella quien se llevó la mitad de mi corazón, ella mi paz, ella mi complemento, ella cuyo nombre es alegría… y está también ella, mi demonio, la obscuridad de mi alma, la perdición de mi corazón, mi tristeza, la razón de mis lágrimas, ella por quien me he obligado a ser mejor solo para demostrar lo que realmente valgo, ella quien me robo la mitad restante del corazón y después me la devolvió partida en dos, ella con su aura amistosa, ella con sus planes y sus sueños, ella que me quiere sin quererme, que quiere estar a mi lado sin estar conmigo, ella con su faz celeste, ella que iluminó la noche que dejo la partida de mi luna, ella quien que dio un golpe mortal en una antigua herida al preferir secretamente a uno de mis hermanos por sobre mí, ella a quien no puedo apartar de mi mente, ella a quien estoy unido de muchas formas, ella cuya mirada me obliga a arrodillarme, ella con su dulce y triste aroma a muerte, ella que un día se fue al extranjero para no volver, ella cuyo nombre no debe pronunciarse jamás… y al estar en presencia de estas dos estatuas que representan lo mas importante para mi, siento como comienzan a brotar las lágrimas de mis ojos… serán ellas la razón del insomnio y los lamentos? Cierro los ojos para recobrarme y evitar que las lágrimas sigan brotando, y al abrir los ojos me doy cuenta que acabo de despertar, que toda mi búsqueda fue solo un sueño… solo un suspiro, es todo lo que consigo hacer… quizá solo sean ideas mías… quizá todo lo que necesito es volverme a dormir… dormir… y olvidar todo al despertar…



No hay comentarios:
Publicar un comentario