731 días pueden ser mucho tiempo o poco tiempo, según se exprese.
731 días equivalen a 17,544 horas, que equivalen a 1,052,640 minutos, que a su vez equivalen a 63,158,400 segundos. Sesenta y tres millones, ciento cincuenta y ocho mil, cuatrocientos es un número muy grande.
731 días equivalen a 24 meses, que a su vez equivalen a 2 años. Dos es un número muy pequeño.
731 días es mucho más de lo que viven muchas personas. Más de lo que viven muchas especies. Más de lo que han durado muchas guerras. Más de lo que han durado muchos gobiernos. Más de lo que han durado muchos reinos. Más de lo que llevan existiendo muchos usos y costumbres. Más de lo que duran muchos matrimonios. Más de lo que duran muchas relaciones. Es mucho tiempo.
731 días es mucho menos de lo que ha existido la humanidad. Menos de lo que ha existido el planeta. Menos de lo que ha existido el universo. Menos de lo que llevamos con vida. Menos de lo que llevan existiendo muchos usos y costumbres. Menos de lo que ha existido esta ciudad. Menos de lo que han durado muchos matrimonios. Menos de lo que han durado muchas relaciones. Es poco tiempo.
731 días fueron una vida entera. Fueron solo un instante.
731 días es lo que tardé en nacer. Es lo que tardé en crecer. Es lo que tardé en morir.
731 días es lo que me tomó descubrirme. Es lo que tardé en perderme.
731 días es lo que hizo falta para alejarme del pasado y convertirme en otro. Es lo que hizo falta para revivir el pasado y volver al mismo lugar.
731 días es lo que necesité para comenzar a ser un adulto. Es lo que se necesitó para convertirme de nuevo en un niño.
731 días marcaron un camino. Borraron un sendero.
731 días bastaron para encontrar algo, sin buscarlo; sin quererlo. Bastaron para perder algo, intentando conservarlo; aferrándose.
731 días necesité para afrontar una verdad evidente para el resto: me enamoré. Fueron lo necesario para descubrir una realidad que nadie vio venir: se me rompió el corazón.
731 días estuvieron llenos de risas, de sonrisas, de carcajadas, de abrazos, de caricias, de besos, de ideas, de propuestas, de proyectos, de viajes, de anhelos, de sueños, de promesas, de complicidad, de presencia, de compañía, de unión, de consuelo, de apoyo, de gusto, de cariño, de ti, de mí y de nosotros.
731 días vieron lágrimas, enojos, reproches, silencios, ausencias, malentendidos, discusiones, peleas, distancias, tu “tú”, mi “yo” y la separación entre ellos.
731 días comenzaron con una promesa franca. Terminaron con una mentira piadosa.
731 días comenzaron sin que lo buscara. Terminaron sin que lo quisiera.
731 días son el tiempo que pude tenerte a mi lado. Son el tiempo que aguantaste estar a mi lado.
731 días fueron 17,544 horas. Fueron 1,052,640 minutos. Fueron 63,158,400 segundos. Te tuve mucho tiempo a mi lado. Aguantaste mucho tiempo a mi lado.
731 días fueron 24 meses. Fueron 2 años. Te tuve poco tiempo a mi lado. Aguantaste poco tiempo a mi lado.
731 días son tanto tiempo y, a la vez, tan poco.
731 días han pasado y, de ellos, ya no queda nada. Te has marchado con rencor en el corazón, negando “lo que fue”. Me he quedado con dolor en el corazón, añorando “lo que fue”.
731 días fueron toda una vida. Fueron solo un instante.
La vida se acaba. Los instantes se esfuman. Así como tú. Así como yo.
731 días duró el viaje al otro lado del espejo. Ahora estoy de vuelta a donde comencé.


