Que triste fue decirnos adiós…

Es curioso como a veces cambian las cosas sin darnos cuenta… como a veces avanzamos y avanzamos en la vida, tan concentrados en los pasos que damos, que no nos damos cuenta de la distancia que llegamos a recorrer por el impulso... Es aún más curioso cuando nos detenemos en el camino y volteamos hacia atrás para ver el camino recorrido, quizá algunos pasos pueden parecer insignificantes pero están también los importantes, los pasos trascendentales que marcan nuestras vidas. Hace poco me ocurrió ese preciso caso, un lugar que era casi un segundo hogar, un lugar donde a veces podía llegar a pasar más de 10 horas al día, pero sobre todo, un lugar donde comenzó lo que llegará a ser una gran historia... Un lugar trascendente para mí y para mis compañeros y amigos, nuestro lugar de trabajo... Para continuar avanzando y creciendo tuvimos que buscar un nuevo lugar de trabajo, abandonando el lugar donde siempre estuvimos bien y a salvo... A pesar de que cada día se acercaba más y más la fecha en que debíamos partir, no sentía ningún tipo de tristeza o melancolía, hasta el último día, el día que cerramos esa puerta para no volverla a abrir... En ese momento vinieron a mí buenos recuerdos de lo vivido, cuando empezamos y cuando crecimos... Por la falta de tiempo no había podido asimilar las sensaciones que produce el cambio y mucho menos hacer algo al respecto, pero ahora que tengo la oportunidad hago esta ofrenda por lo que fue... Hasta siempre Américas 232 despacho 1-D, ojalá que nos volvamos a encontrar...

y1pnz36QI7QxmNmY_hF6IibSSj_8815hWMdW4a1JajDlAhl9__fev5ncB7NDRzrQ6jjgIKRoitrpjQ   y1piVOJgNUmzaFGu1f7Bi_-SsAIRTXzT46u-8yXZ9TWwx-p5Rf_4TgshRHqkkD7J9VTACQvmlItCjo

No hay comentarios:

Publicar un comentario