Pero ¿qué se puede decir de alguien como ella? Me sobran las palabras pero me falta el tiempo necesario para hablar de ella y de las cosas que pasaron... De como comenzamos siendo amigos, por una amiga, cuando ella era una niña que no sobresalía si no era en lo intelectual... comenzamos a ser amigos porque yo era un bufón, porque un buen chiste hizo que me la presentaran... nos hicimos buenos amigos porque la hacía reír, la escuchaba, y viceversa... porque nos volvimos confesores... de como yo trataba de mantenerla en línea, porque con mucha facilidad se dejaba llevar por los demás, hasta que un día un comentario inocente salió de contexto... me dijo... le dije... y dejé de decirle... dejé de cuidarla... la dejé... me aparté porque no podía tolerar que no confiara en mí, que juzgara mis acciones como si mi objetivo hubiera sido lastimarla...
Me sobran palabras aunque me falta tiempo para narrar como pasaron los días, mientras yo mantenía mi distancia esperando a que ella tomara conciencia de sus acciones... mientras ella seguía sin entender de que se trataba todo... Más de una vez vino a mí, buscando una reconciliación mediante disculpas vacías, "no sé por qué estas molesto, pero lo que sea que haya sido, lo siento" era su disculpa habitual... Nunca pidió una explicación, nunca buscó entender las cosas solo quería enterrar el pasado, sin comprenderlo, sin enmendarlo (cosa que en el futuro se demostraría, nuevamente, como imposible)... Hasta que llegó el día, alegre para algunos, fatídico para otros, en que exploté, la busqué y le hice entender, palabra por palabra, las causas y consecuencias de sus acciones... sonrió, se alegró y juró abrir los ojos... al principio parecía haber entendido, parecía haber cambiado... y yo sonreí...
Nos sobraban palabras y nos faltaba tiempo para explicarnos mutuamente cuanto habíamos cambiado durante nuestro distanciamiento, para terminar de ponernos al día, para retomar nuestros mutuos puestos de confesores... Me sobran palabras pero me falta tiempo para describir la sensación que surgía en mí, pues en mi momento de mayor debilidad ella se volvió luz, con la partida de mi ángel, ella comenzaba a tener la luz necesaria para convertirse en un ángel igual... Poco a poco se fue llenando mi mente con imágenes de un posible futuro, un futuro feliz... un futuro por el que valía la pena arriesgarlo todo... un futuro por que el lo arriesgue todo... por el que lo perdí todo...
¿Qué puedo decir de alguien como ella? quien me engañó para que le confesara mis sentimientos por ella, aunque ella no estaba disponible para escucharlos... aunque ella ya los sabía... y solo para decirme que no podía corresponderme porque se iba del país por 6 meses... Le faltaron palabras y tiempo para darme a entender su intención, solo dijo "En este momento no puedo prometerte nada", y fue por esa ambigüedad que durante 5 meses me esforcé hasta que me mando a aclarar el significado de su frase, y durante un mes desee que no volviera... y volvió... yo intenté mantener mi distancia, pero la distancia la hizo extrañar mi compañía e intentaba pasar mas tiempo conmigo, salir conmigo, estar conmigo... y me mataba por dentro... le volví a confesar todo y ella, nuevamente ambigua, dijo "a mí también me gustaría estar así 'chido' contigo"... y al mes dejó de estar disponible... me odié... y la odié por no poder dejar de quererla... ella dejó de buscarme y yo preferí que fuera así, pensando que esa sería la manera de olvidarla... Y llegó el invierno sin neblina cuando regresó mi ángel, sané y volví a sonreír... Pero mi ángel se alejaba de mí y ella volvió a buscarme, y por ella yo deje ir a mi ángel... y después de un tiempo de revolver mi cabeza, ella me dejó de nuevo...
Me sobran muchas palabras y me falta aún más tiempo para hablar de lo que vino después... los años de tristeza... la debacle... el tornado... la marea... Ella prometió recuperarme a como diera lugar... al recuperarme, me rechazaba... y al perderme, me buscaba... y con cada ciclo me mataba un poco mas... Para mí fue un ángel, pero sus alas se tiñeron de negro, su aroma se volvió tristeza, su voz se volvió dolor, su mirada se volvió un abismo... y ella se volvió un demonio... y por largo tiempo me atormentó, me quitó todo lo que alguna vez tuve y al final la exilié, ya no pude soportar más, la hice a un lado por salud mutua... simple y sencillamente acepté mi suerte... y lentamente me dejé consumir...
¿Qué puedo decir de ella? Me falta una vida de tiempo para intentar deducirla aunque me sobra un mundo de palabras para explicar lo que ella representa para mí... Por ella conocí mis extremos, mi mejor yo y mi peor yo... Es mi demonio... Es esa presencia en mi cabeza que no se va... Esa oscuridad que me consume poco a poco... Esa inocencia en mí que aún mantiene viva la inútil ilusión de lo imposible... Ese dolor que nunca sana... Mi demonio, con su dulce y triste aroma a muerte...


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