Estuviste conmigo en mi peor época, siempre dispuesta a sacarme la tristeza aunque fuera con la punta del pie... Siempre que "ella cuyo nombre no se debe decir" me hundía, tú tratabas de mantenerme cuerdo y a flote, y eso es algo que no podría dejar de agradecerte...
Eres como mi hermana, y no importa que tan lejos te vayas, eso no va a cambiar...
Mucha suerte en el futuro... Nos vemos pronto.


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